sábado, 23 de marzo de 2013

Ragnarok

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Booktrailer!!!          

                                    Este libro sera publicado en Mayo

Capitulo 10



Ultimo capitulo escrito por mi, ahora ya lego a vosotras la responsabilidad de darle un final que enamore.

Muchas gracias a tod@s por todo este tiempo.



Shane.



Era magnifico destruir, el fuego es abrumador, el olor de la piel quemada me era como una droga, la adrenalina corria por mis venas como un torbellino. Habia nacido un dios, pero no el que mi madre quería que fuera, no iba a ser obediente ni iba a esperar y a acatar sus ordenes y mucho menos iba a ser su consorte.

Era repugnante solo de pensarlo. No recordaba nada de mi anterior vida, una vida sosa e insufrible de la que Riley me habia hablado mientras nos encaminábamos hacia el pueblo de las hadas.

Riley era una gran aliada, no era muy lista ni muy fuerte, pero se podía contar con ella para destruir cosas y a mi eso era lo único que me importaba, matar y crear el caos era muy divertido.

Capitulo 9


Otra vez volvi a la maldita explanada de tierra rojiza. No podía ver nada ni a nadie y sabia como cada noche que allí habia estado situada mi cuidad, una ciudad que habia saltado por los aires. El dolor volvió a recorrer mi cuerpo con la misma intensidad y rapidez que siempre, lagrimas de sangre bañaban mis mejillas, el dolor era profundo, sobre todo por él, la única persona que me importaba más que mi propia vida, ya no estaba a mi lado y todas las noches que revivía el sueño dolia como si fuera real.

Las alas no tardaron en salir de mi espalda, volvi a sentir el placer y la libertad estallar en mi interior, el éxtasis era abrasador, la sed de sangre, de venganza, de muerte me recorría por dentro, era una sensación exquisita. Las uñas crecieron como si fueran estiletes, sabía que eran capaces de atravesar cualquier cosa.

El mundo ya no me importaba, ya no habia nada ni nadie que me importara, todos eran mis enemigos, todos tendrían que pagar por sus traiciones y por mi sufrimiento. Esteno moriría por lo que habia hecho, y él, ese ser diabólico que la idolatraba moriría con ella, si él no hubiera aparecido, si él no me hubiera confundido, nada de esto hubiera sucedido.

Mientras mi transformación se completaba la silueta de un hombre se alzo ante mí como todas y cada una de las noches en las que este sueño me visitaba, su risa de terciopelo encogió mi corazón de miedo y dolor, esa risa y esos ojos me aterraban como nunca nadie lo habia hecho, era incapaz de mirarle a la cara, nunca habia conseguido enfrentar su rostro, luchaba por poder mirarle a los ojos y demostrarle el odio que sentía por él, pero era incapaz de hacerlo, las imágenes de él asesinando a todos y cada uno de mis amigos volvieron a torturar mi alma, pero seguía sin ser capaz de mirarle, algo me impedía levantar la vista del suelo, era frustrante, su anonimato me intrigaba y asustaba.

La bofetada de poder entró en mi cuerpo como siempre, dejándome casi sin aliento, sabía que la transformación se estaba terminando y que él me miraba desde una distancia prudencial, sabía que tenía sus ojos clavados en mi, y podía sentirlo observarme. En ese momento el sueño cambio. Ya no estaba bloqueada, mi cuerpo pertenecía a la Dawn que estaba durmiendo y no a la protagonista del sueño, por mas que habia intentado que eso sucediera nunca habia ocurrido y en ese momento aprobeche para alzar la mirada hacia mi enemigo, quería enfrentar sus ojos para odiarle con todas mis fuerzas. Nuestras miradas se cruzaron, y por su expresión pude ver que el hecho de haber podido moverme le soprendia mucho mas que a mi. Un instante después de haber encontrado sus ojos me di cuenta de lo que los mios estaban viendo, me di cuenta de por que la Dawn protagonista del sueño no era capaz de levantar la vista, sentí todo su dolor y el mio propio cuando me di cuenta que los ojos que estaba enfrentando, eran los bellos verdes ojos de los que estaba enamorada. Shane era el hombre que estaba frente a mi, sin alma y sin humanidad, un vampiro convertido en monstruo.

El grito de dolor y furia que salió de mi garganta fue ensordecedor.

Brinqué fuera de la cama sudando y con las pulsaciones a mil revoluciones por minuto, el sudor cubría mi cuerpo como cada noche, pero esa vez habia sido distinto, esta vez todo era mas aterrador y confuso. ¿Era esto algún plan de la dama para torturarme? ¿podia entrar ella en mi mente y hacerme esto? No quise seguir pensando en ello, el dolor y el miedo me debilitaban mas que nunca y ese día era un día importante y decisivo.

Esa noche recogería la ultima de las reliquias que necesitaría para adentrarme en los dominios ocuros de la dama, ese día llamaría a la princesa de los mares para que me diera la tiara. Pero me habia despertado de la pesadilla con una sensación extraña, algo malo estaba sucediendo, algo mistico me estaba poniendo alerta, no podría describir ese sentimiento, el cosquilleo de anticipación en el estomago se mezclaba con el ardor de mi pecho, ese día no iba a ser un día normal, ese día algo iba a cambiar para siempre.

Baje a la cocina a desayunar como todos los días, pero esta vez los dos vampiros, los cazadores y el cambiaformas me esperaban nerviosos tomando sus respectivas comidas.



-. ¿A que viene esa cara? – pregunté mientras me adentraba en la cocina y cogía una bolsa de sangre de la nevera.

-. ¿No lo sientes Dawn? – preguntó Adam sorprendido. Supe cuando mire sus rostros que mi extraña sensación de desastre inminente no la estaba sintiendo solo yo.

-. ¿Qué creeis que esta pasando? – pregunté con voz neutra y calmada. Los nervios me comían las entrañas, pero no podía dejarlos salir, yo tenia que mantenerme serena, mi obligación era mantener la calma.

-. No estamos seguros, pero tenernos que darnos prisa en llegar a la isla y encontrar a la princesa de los mares – Evan como siempre muy practico con sus consejos y opiniones. Lo que mas me asusto en ese momento era la calma fingida de Evan, nunca le habia visto ni sentido tan asustado, esa sensación de miedo de mis compañeros me estaba llenando de un poder exquisito, el miedo era como una inyección de insulina, era el mejor desayuno que podía tomar. La furia de mi interior se regocijaba y alimentaba de toda la angustia que se acumulaba en la sala. Todo eso me asusto y volvi a recordar mi pesadilla, la ultima vez que la habia tenido fue antes de comenzar la búsqueda de las reliquias, ¿seria este el final de esa búsqueda y por eso ese aterrador sueño volvia a acecharme?



-. …Todo es un caos, varios aviones de distintas compañías aéreas se han estrellado por todo el mundo, el numero de victimas mortales es por el momento incontable. Desde ayer por la noche las bandas de criminales están tomando las calles de las grandes ciudades del mundo, los asesinatos y los asaltos se han multiplicado por cien en solo unas horas. Los gobiernos y las fuerzas nacionales de seguridad no dan abasto, muchos incendios están activos en muchas cuidades de los EEUU. Nos encontramos en la ciudad de Rockfor Arizona que es la mas castigada por los criminales, las autoridades han ordenado al ejercito que evacuen la zona, pero esta siendo casi imposible, el fuego se esta comiendo todo lo que se cruza en su camino, esto es un desastre. Mely, te devolvemos la conexión por que los marines nos están ordenando que abandonemos los alrededores.



-. Muchas gracias por la información Thomas, seguiremos pendientes de lo que pasa en esa ciudad al igual que en las demás, pronto volveremos a coneztar con vosotros – dijo la presentadora. Adam se habia marchado al salón y habia puesto la CNN, mientras el corresponsal de Rockfor hablaba nadie habia movido un dedo, todos se habían quedao petrificados. Mi corazon bombardeaba sangre a mil por hora, Rockfor, mi ciudad, donde vivian mis padres y la mayor comunidad de hadas de los EEUU. Cuando asimilamos parte de la información, Sarah, Josh y yo corrimos hacia el salón como alma que lleva al diablo. La mama de Josh y su hermano estaban allí al igual que mis padres y mi hermanastra.



-. ¡Mama! – gritó Sarah mientras veíamos las imágenes de nuestra ciudad siendo arrasada por el fuego - ¡llamala Josh! ¡llamala ahora! – Josh saco el móvil de su bolsillo y marco el numero con dedos temblorosos. Todos aguardamos reteniendo el aire mientras le mirábamos con el teléfono pegado a la oreja.



-. ¡No contesta! – gritó este, con angustia y miedo recorriendo su cuerpo. La tensión del ambiente, el miedo y el dolor que habia en el salón, estaba haciendo las delicias de la furia y de la banshee, en ese momento recordé las palabras de la directora, una banshee puede detectar todas esas emociones por que es capaz de manejarlas y quitarlas. Intente con todas mis fuerzas relajar el ambiente y note de pronto un gran subidon de adrenalina en mi cuerpo, era la primera vez que absorver esas emociones hacia mas fuerte a la banshee que a la furia y sentí como todo mi cuerpo respondia a ese alimento, note como mi aspecto demacrado y cansado desaparecia a la misma vez que las caras angustiosas de mis compañeros se relajaban parcialmente.



-. ¿Qué estas haciendo? – preguntó Evan poniéndose a mi lado.



-. Estoy tomando todo el miedo y la ira que hay en la habitación, pero no para la furia, la banshee esta haciendo una obra de caridad. Ya lo he entendido todo, si las emociones que hay a mi alrededor no las absorbo como banshee, deseando que los demás no sufran, pasan a ser emociones negativas de las que se alimenta la furia, ahora todo tiene sentido – le dije enfrentadolo a los ojos con una sonrisa.



-. Estas… estas… preciosa, ¿Qué demonios….? – todos apartaron la vista de la televisión para mirarme y todos y cada uno de sus ojos se agrandaron con asombro.



-. ¡Estas mas guapa que yo! – dijo Kaly con una sonrisa. Me sentía mejor que nunca, me sentía igual de bien que cuando hice el amor con Shane….



Mi dolor reapareció de pronto al pensar en él y mis emociones y las que habia absorbido de mis compañeros comenzaron una lucha interna por el poder. Mi dolor salió de mi cabeza y mi corazon cuando Mely, la presentadora de las noticias, volvió a conectar con el comentarista de Rockfor.



-. Ha habido una explosión en el centro de la cuidad – dijo Thomas que ahora sobrevolaba los edificios en un helicoptero – la explosión ha abierto un cráter gigantesco, de aproximadamente dos kilómetros, y ha destrozado todo cuanto habia a su paso.



-. Thomas, ¿En que parte de la ciudad a ocurrido la explosión? – preguntó Mely.



-. En la zona residencial del parque Wester – las palabras del locutor retumbaron en mis oídos como si de un eco se tratase. El parque Wester, la zona residelcial, allí vivian todas las hadas de la comunidad. Este no era un ataque humano, esto no era casualidad, era ella, la dama estaba moviendo ficha muy pronto. ¿Tendria ya a su consorte con ella? ¿era él quien estaba haciendo todo esto? ¿Por qué en mi sueño, él tenia el rostro de Shane? ¿Quién diablos era ese consorte? ¿de donde habia salido? Las preguntas se agolpaban en mi cabeza como si fueran dardos envenenados.



-. ¡Oh dios mio! ¡mama y Sean! – gritó Sarah sacándome de mi lio mental. La mama y el hermano de Josh estaban allí, junto con mi familia. Mi madre, ¿donde estaba mi madre ahora? El pánico y el miedo volvió a resurgir en la sala, todos los ojos estaban puestos en mi, mi miedo contrasestaba los efectos regeneradores del pánico de mis amigos, pero pude percibir cual era el motivo de su pánico. Era yo. Estaba temblando y tenia los dientes apretados, una corriente de electricidad invisible rodeaba mi cuerpo moviendo mi pelo como si estuviese en el medio de un pequeño huracán.



-. Dawn, tranquilízate – la voz de Evan me llegaba como si en vez de estar a dos metros de mi estuviera a cincuenta yardas de distancia. Sabia que tenia que controlarme, no notaba a la furia ergirse dentro de mi, era yo misma, la banshee se estaba cabreando por primera vez sin ayuda de mi monstruo interior. Eso era peligroso y extraño.



El teléfono de Josh sonó dejándonos a todos con los nervios a flor de piel, éste contestó con las manos temblorosas al segundo toque y todos y cada uno de los que estábamos en el salón clavamos la vista en su rostro.



-. ¿Quién? – dijo con un hilo de voz. Luego escucho durante un rato y su rostro y sus hombros se relajaron de manera considerable – muy bien, no te preocupes, ella esta conmigo, salir de Rockfor lo antes posible y esconderos en algún sitio seguro. Un beso mama.



-. ¿Qué pasa?¿donde están? – pregunto Sarah antes de que pudiera hacerlo yo. Josh la contesto, pero mientras lo hacia busco mis ojos para enfrentarlos.



-. Mama y Sean están con Loil y Marcus, los cuatro están intentando salir de la ciudad y ponerse a salvo en los alrededores. Moira ha desaparecido y según mi madre muchas hadas han muerto en la explosión – Supe que mis ojos se teñian se un rojo macabro por las expresiones de cautela de mis compañeros. Habian atacado a la comunidad mas devil, la comunidad de las hadas, esto solo significa que pronto atacaran a otra y esa será la de los cambiaformas. Por la expresión de terror de Adam, supé que el también habia llegado a la misma conclusión que yo. Joder, odiaba a mi hermanastra, pero jamás hubiese deseado que la pasara nada malo. Me juré a mi misma que la encontraría, sobre todo por Marcus, ella era su única hija y no podía ni imaginar el calvario que estaría pasando mi padrastro en esos momentos.



-. Manos a la obra, nos vamos a por la tiara ahora mismo, no tenemos tiempo que perder, la dama esta atacando antes de lo esperado y hay que pararla – dije mientras revoloteaba nerviosa por el salón.

-. Todavía es de día en la isla, Kaly y yo no podemos ir – dijo Evan preocupado.

-. Vosotros dos buscar a la directora Black. Sarah, Adam, Josh y yo nos vamos a la isla antes de que sea demasiado tarde.

-. No, es solo una niña, Sarah se queda con nosotros – dijo Evan mientras enfrentaba mis ojos. Fue en ese momento cuando me di cuenta lo que estaba pasando, sus continuas discursiones y sus aburridos enfrentamientos con la cazadora no eran mas que un paripé. Evan y Sarah sentían algo el uno por el otro.

-. Esta bien, pero recuerda que aun sigues siendo mi marido – le dije mientras me reia e intercambiaba una mirada complice con Kaly. Mi mejor amiga también se habia dado cuenta de lo que pasaba, el resto, chicos, no se habían enterado de nada y no hacían mas que mirarnos con interrogantes en los ojos. Evan se puso rojo como un pimiento y asintió con una sonrisa avergonzada en el rostro. Sarah por su parte solo alzo orgullosa la cabeza y se puso al lado de Kaly sin dedicarle a Evan ni una sola mirada.

Todos nos pusimos a recoger nuestras pertenencias y lo que fueramos a necesitar para nuestros caminos, esta vez por separado, solo yo sabia lo que habia que hacer, sabia ninguno me iba a dejar ir sola a por la tiara, pero tenia un plan.

Baje al salón donde ya estaban todos reunidos y expectantes, deje mis bultos junto al sofá y saque las runas del bolsillo de mi pantalón.

-. Mandanos a casa de la directora black, yo se su dirección actual – dijo Evan mientras me arrebataba las runas y se disponía a abrir el portal. Una vez abierto Kaly y Sarah entraron sin echar la vista atrás, yo se lo agradeci profundamente, nunca habia sido buena ocultando mis sentimientos, y en ese momento el miedo recorría mi ser de manera alarmante. No podía soportar la idea de perder a cualquiera de ellos, no iba a dejar que eso pasase.

-. Tener mucho cuidado – dije con un hilo de voz a Evan que estaba entrando por el portal.

-. Regresa pronto para que podamos terminar con la profecía y tengas éxito en esto… ya ves que va a pasar con el mundo si no consigues derrotarla – después de decirme aquello traspaso el humbral de la puerta mágica y se desbanecio. Sabia que quería decir con sus palabras, sabia que tarde o temprano tendría que tomar su vida si quería que esta destrucción y este caos terminara. No podía pensar en eso, no quería contemplar esa posibilidad, pero cada vez se acercaba mas el momento de la decisión final, solo esperaba no equivocarme. Un gruñido profundo me saco de mis cavilación, Adam estaba firmemente situado en el centro del salón enseñando los dientes y gruñendo como una bestia.

-. ¿Qué ocurre? – le pregunté poniéndome automáticamente a la defensiva. Mi cuerpo se tenso en señal de alarma listo para atacar a cualquiera que fuera un peligro para mi o los mios, Josh hizo exactamente lo mismo y de la nada apareció su ballesta.

-. Hay alguien mas en esta casa….. – susurró Adam sin relajar ningún musculo de su cuerpo – escucho otro corazón latiendo – El jaguar comenzó a moverse por el salón en su forma humana, era todo un espectáculo ver a Adam andando de esa manera y con ese brillo animal en los ojos. Josh y yo nos quedamos quietos, casi aguantamos la respiración hasta que Adam se detuvo frente a mi y vi como sus hombros se relajaban.

- ¿Qué demonios pasa? ¿Quién es el intruso? – pregunté enfrentando sus ojos.

-. Dawn, yo….. no soy el adecuado…. No debo decirte nada…. Es algo complicado…. Joder… ¿Cómo es que no te has dado cuenta hasta ahora? – me entraron unas ganas increíbles de abofetearlo, no entendía ni una sola palabra de lo que hablaba.

-. ¿Qué coño pasa Adam? No estamos como para andarnos con idioteces, suéltalo ya – nunca me imagine cuanto me iba a odiar por decir aquellas palabras, por instarle a que me lo contara, habría deseado que se callara semejante noticia.

-. Estas embarazada – esas palabras fueron un jarro de agua fría, una bofetada de angustia e incredulidad recorrió mi piel como pequeñas arañas excitadas.

-. ¿Pero que dices? – exclamó Josh antes de poder hacerlo yo – eso es imposible.

-. Hace cuatro meses que se fue Shane, ¿has vuelto a tener la menstuacion? – la pregunta de Adam era la misma que me estaba haciendo y la respuesta era la que ambos sabíamos. No.

-. No estoy gorda – esa fue mi triste defensa, defensa que fue derribada con las siguientes palabras del cambiaformas.

-. Las hadas no engordais con el embarazo – susurró.

Joder eso no lo sabia, nunca habia visto a un hada embarazada, o si las habia visto pero no lo sabia…. Por mas que intentaba acordarme no recordaba nada que me fuera de ayuda, pero en el instante en el que deje de negar lo que para mi suerte o desgracia era evidente, noté algo moverse en mi interior. Supe en aquel instante que no estaba sola y que mi bebe estaría conmigo todo el camino. Le prometi en ese mismo momento que rescataríamos a su padre de las garras de la Dama y que nuestro camino solos empezaba ya.

-. Necesito que localicéis a mi madre y Marcus – les dije a los dos chicos que me miraron desconcertados – nadie debe saber lo de este bebe, pero necesito que vayais con ellos y protejáis a las hadas que todavía estén vivas.

-. No te vamos a dejar sola – dijo Josh ocultando la ballesta con otro golpe de aire.

-. Necesito que lo hagáis asi, no hay discursion que valga, vosotros dos teneis que ir donde están las hadas ocultas y avisar a los cambiaformas sobre lo que esta pasando.

-. Creo que esa es una buena idea – me apoyó Adam – vámonos – dijo arrebatándome las runas como Evan habia hecho y abriendo otro portal.

-. Regresa a casa pequeña buscalios – dijo Josh abrazandome con fuerza – prométemelo.

-. No puedo prometerte algo asi, solo te prometo que hare todo lo posible por regresar sana y salva.

-. Con eso me conformo – me dijo antes de entrar en la puerta de humo. Adam me guiño un ojo y entro siguiendo a Josh. Cuando el humo generdado por las aberturas de portales se disipo me encontré sola en el gran salón de la mansión, y me sente en el sofá para asimilar todo lo que se me habia venido encima en un momento.

Capitulo 8


               

Shane


Hoy era sin lugar a dudas el peor día de mi vida, cuatro ibliseri habían entrado en mi celda esa noche y se habían ensañado conmigo, me habían dado la peor paliza jamás vista, ya no sabia que hacer, notaba como mi alma quería liberarse y dejarme morir, lo único que me ataba a la vida era ella, era Dawn. El dolor de mis heridas era desgarrador, la falta de sangre pura hacia imposible mi regeneración y estaba tan débil que era incapaz de levantarme del suelo, la fría piedra sobre la que estaba tendido calamaba el dolor de mis huesos y me entumecía casi hasta la incosciencia, pero no podía rendirme, no pensaba darle ese gusto a la Dama.



-. Veo que te han hecho mucho daño – dijo Riley que acababa de entrar en la celda. No tenia fuerzas para hablar y no quería desperdiciar las pocas que me quedaban con ella – bueno, tengo algo que enseñarte – escuché el traqueteo de algo que rodaba por el suelo, pero no fui capaz de levantar la cabeza para mirarlo. Riley enfadada se acercó a mi y levantó dejándome sentado contra la pared. Una televisión se alzaba sobre un carrito al otro lado de la estancia – quiero que veas lo poco que le importas a esa banshee, Shane, yo te hubiese dado todo lo que necesitabas y la elegiste a ella, pues bien, este es tu castigo – la cambiaformas encendió el monitor de la pantalla y pude ver a muchos vampiros y cambiaformas situados alrededor de un altar, era el altar de la corte vampiro. Allí en medio de la multitud estaba Evan mirando con devoción hacia el otro extremo de la sala.



Cuando la cámara cambio el objetivo de su grabación pude ver a Dawn, estaba preciosa con su vestido blanco, su jodido traje de novia y lo que mas golpeó mi corazón, la sonrisa de alegría que habia en su rostro, estaba feliz.

Algo se resquebrajo dentro de mi cuando la vi sonreir y saludar a la cámara como si no pasara nada, la confianza y el amor se convirtieron en furia y desesperanza, ella no me amaba tanto como yo habia pensado, ella se estaba casando con Evan, y lo estaba haciendo feliz y encantada. Fue un suplicio mirar toda la ceremonia, las lagrimas escocían en mis ojos y mi pecho dolia con ardor.

Todo eso no podía estar pasando, no podía ser cierto, ¿Cómo podía creer algo que viniese de mano de la Dama? ¿Podia ser un montaje?



-. Ten, bebé, estas muy débil y aunque ella ya no te quiera, yo y la dama si – Riley me dio un termo repleto de sangre pura y caliente, no estaba mezclada con agua y su olor era delicioso – ¿la quieres? ¿quieres beberte la sangre?



-. Si, quiero, damela por favor – dije con un hilo de voz, quizás podría tener la suerte de que esa sangre me regenerara y me diera las fuerzas suficientes para entrar en la cabeza de la puta cambiaformas y doblegar su voluntad, quizás esa fuese la única oportunidad de liberarme que tendría, la única oportunidad de salir de ese agujero y aclarar las cosas con Dawn, era imposible que ella se hubiese casado tan feliz y despreocupadamente con Evan. Cogí torpemente el recipiente lleno a rebosar de ese elixir rojo que tanto anelaba mi cuerpo y comencé a beber de manera desesperada, note como mis colmillos crecían y como mi cuerpo se llenaba de una calidez muy conocida y deseada.

Pero en ese momento me di cuenta de que algo estaba mal. El sabor de la sangre era demasiado exquisito, esa sangre era extraña, era….



Deje caer el recipiente casi vacio y mire a Riley, ella me observaba con una gran sonrisa en su cara, pero antes de que tuviera tiempo para preguntar, algo extraño y oscuro comenzó a pasar dentro de mi cuerpo, una oscuridad brillante y aterradora comenzó a comerse mis entrañas, comenzó a devorar mi alma. Antes de caer desmayado lo ultimo que vi fueron los ojos oscuros de la dama y su sonrisa, una sonrisa que no auguraba nada bueno.

Capitulo 7


Capitulo siete





El día de mi boda había llegado, me desperté alrededor de las cuatro de la tarde, no podía seguir durmiendo, la angustia y los nervios me corroían por dentro.

Antes de bajar al salón me vesti con unos pantalones negros y una sudadera azul. El día anterior la directora black se había llevado a Evan, era un protocolo aprendido de los humanos, el novio no podía ver a la novia hasta que no estuvieran en el altar.

Yo llevaba toda la noche pensando en como debía comportarme, había barajado varias posibilidades, desde ser una borde y gruñir a todo el mundo hasta comportarme como si la boda me hiciese la mujer mas feliz del mundo, solo para joder a Esteno, seguiría al pies juntillas la segunda opción. Nadie sospecharía que iba a mi propia boda obligada y resentida.

Cuando baje al salón de la mansión casi me muero del susto. Mi madre y Moira me esperaban sentadas en el sofá, tomandose un café.



-. ¿Qué demonios hacéis aquí? – pregunté con un jadeo.



-. Estamos aquí para ayudarte a vestirte y a prepararte para la boda – dijo Moira con una sonrisa envenenada. Todavía no me había olvidado que el año pasado la muy zorra se había guardado algo importante que había sucedido en sus pequeñas vacaciones en casa. El miedo a alguna otra mala noticia hizo que mis rodillas temblaran. Estaba usando toda mi fuerza para mantenerme firme y fuerte. No estaba resultando nada fácil y Moira Green, mi maltita hermanastra no estaba allí para hacérmelo todo mas sencillo y agradable. Algo malo estaba tramando.


-. La mejor manera de ayudarme es que os marchéis las dos, no quiero tener a mucha gente a mi alrededor – dije intentando sonar fría y calculadora.


-. Pero es tu gran día – dijo la ignorante de mi madre. Esa fue la maldita gota que colmo el vaso.


-. ¿Cómo te atreves a decir eso? – ladré empezando a perder los nervios – esta no es la boda que yo había querido, Evan no es con quien yo quiero casarme y todo esto es por tu maldita culpa, no actúes como si fuera una día feliz, te aseguro que no lo es – terminé notando como mis ojos ardían con furia.


-. Cariño… tr-tranquilizate – balbuceó mi madre mientras me miraba asustada. Su miedo y el de Moira recorrieron mi cuerpo inyectándome nuevas energias.


-. Lo siento – dije una vez me recuperé – voy a desayunar y a ducharme, luego bajaré para que me ayudes a ponerme el vestido – la sola mención del maldito traje me revolvió el estomagado.

Entre rápidamente en la cocina y rompí una bolsa de sangre con mis colmilos. El desayuno me revitalizo mas que si me hubiera tomado un Red Bull, algo que tampoco me hubiese venido mal tomar.

Las siguientes tres horas fueron un infierno, Kaly me estuvo peinando durante media hora, me hizo cuatro pequeñas trenzas y las recogió hacia atrás como si fueran parte de una tiara. Cristales lilas y blancos fueron introducidos por mi pelo a modo de adornos y por ultimo, mi madre me ayudo a ponerme el traje de novia blanco de corte griego que iba a llevar durante toda la jodida noche.

Tenia que reconocer que el vestido era precioso, si hubiese sido negro en lugar de blanco marfil, hubiese estado preciosa. En ese momento fue cuando me prometí que si algún día encontraba a Shane y me casaba con él, seria la única vez que vestiría un traje negro de boda. Si no podía casarme nunca con Shane, jamás me casaria de negro.



Todo sucedió demasiado deprisa, cuando quise darme cuenta de lo que estaba pasando, ya nos encontrábamos en el salón arreglados y listos para abrir el portal que nos conduciría a la corte vampiro. Josh y Sarah se quedaban en la casa mientras me casaba para vigilar el fuerte. Kaly, Moira, mi madre y yo abrimos el portal Owed y le atravesamos. Me tuve que esforzar muchísimo para que la sonrisa de mi cara no se callera y me liara a dar gritos por toda la corte. Me sentía muy desprotegida sin la espada de cristal que nadie me había dejado llevar conmigo a la maldita ceremonia, según Victoria Black, no era conveniente que se la mostrara a toda la corte vampiro, según mi madre, no me quedaba bien con el vestido ni conjuntaba con los zapatos.



Entramos en la corte directamente detrás de la puerta del salón donde estaban todos los invitados a la boda ¿había yo hecho alguna lista de invitados? ¿Quiénes, aparte de los secuaces de la vieja bruja, estaban allí?

No me enctretuve demasiado en intentar adivinarlo y volviendo a construir mi fachada de chica-tan-feliz-por-su-boda-que-va-a-explotar-de-gozo, abrí la puerta grande de madera y me adentre por el pasillo trotando como un poni, algo que al parecer avergonzó a mi madre, yo lo único que quería era acelerar las cosas todo lo posible para que mi otro yo, así es como había empezado a llamar a la furia que vivía dentro de mi, saltara a la superficie y se cargara a la mitad de los asistentes. No pensaba darle ese gusto a Esteno.



Evan me esperaba al otro lado del pasillo, estaba nervioso y no era capaz de mirame a los ojos, cuando llegue junto a él le cogí la mano y le sonreí. A diferencia de las demás sonrisas que había ido lanzando por mi recorrido, la que le mostre a Evan era sincera, de apoyo mutuo y respeto. Después de nuestro intercambio de miradas nos pusimos frente a un vampiro de aspecto mas viejo de lo normal que hacia de cura y juez. Pasee la mirada disimuladamente por la estancia y pude localizar a dos vampiros y tres cambiaformas que trabajaban con Esteno. Los muy hijos de puta llevaban una video cámara y me miraban con sonrisas triunfantes. Para darles mas por culo sonreí y salude a la cámara, algo que no se esperaban y les dejo a todos con una cara de poker digna de ser inmortalizada.



-. Estamos aquí reunidos para celebrar la unión entre Evan Shadows y Dawn Summer- comenzó el vampiro – ¿ambos están aquí bajo su propia voluntad? – Evan y yo asentimos, aunque debo reconocer que me moria de ganas de gritarle a todo el mundo que no, que yo y Evan estábamos obligados hacer esto, por suerte logre retener mi gran bocaza – Por los poderes que Erebo me ha otorgado te digo a ti, Dawn Summer, ¿quieres a Evan como esposo y prometes respetarle y amarle todos los días de tu vida?



-. Si, quiero – dije después de varios segundos de indecisión que se hicieron eternos. Mi sonrisa falsa todavía estaba bien puesta en mi rostro.



-. Evan Shadows, ¿quieres a Dawn como esposa y prometes respetarla y amarla hasta que la muerte te la arrebate? – ok, en ese momento mi sonrisa se fue al traste, y toda la información que recogi de esas palabras entro en mi cabeza como un torrente. Yo tenia que morir, mi esperanza de vida eran como mucho 1500 años, pero envejecería y Evan o Shane no lo harian. Un escalofrio recorrió todo mi cuerpo ¿Cómo era posible que no hubiera pensado en eso? Los vampiros no mueren a no ser que sean asesinados, pero yo si, yo tarde o temprano moriría…

Volví a recomponer mi cara de felicidad finguida y mire a Evan mientras respondia el sí, quiero. Cuando encontrara a Shane ya me ocuparía del tema de la inmortalidad, por ahora era mejor no pensar en nada de eso.



-. Yo os declaro marido y mujer, puedes besar a la novia – dijo el vampiro. Evan me cogió por la cintura y me beso mientras le pasaba los brazos por los hombros, no le deje hacerlo durante mucho tiempo, pero tampoco le retire demasiado deprisa, no quería levantar sospechas, quería que Esteno pensara que Shane ya no me impotaba y que con Evan era feliz, quizás de esa manera no le utilizara para hacerme daño, quizás así, podía comprarle algo mas de tiempo antes que esa bruja lo matara… bueno, teniendo en cuenta que no lo hubiera hecho ya. La ira se apoderó de mí, solo persan en Shane muerto hizo que mi sonrisa se borrara y mis ojos rojos resplandecieran con una luz roja brillante duarnte un segundo. Evan se dio cuenta de mi repentina rigidez y me apretó la mano mientras caminábamos y nos marchabamos del salón a pasos agigantados.



Una vez fuera de la multitul que se había conguegado en la sala a comer y tomar algunos aperitivos, pude relajarme considerablemente y enfrentar a Evan.



-. ¿Podriamos divorciarnos? – le pregunté.



-. No te preocupes por eso ahora, solo una unión hecha por un dios o semidios seria irrompible, nosotros podremos divorciarnos cuando queramos y podamos, pero como ya sabes, ahora es imposible que lo hagamos, se nos hecharian encima como animales, por cierto, felicidades por tu cumpleaños.



-. Gracias – le conteste. Ni siquiera me había acordado que hoy diez de abril era mi vigésimo primer cumpleaños – Sé que esta gente nos mataria si nos echásemos atrás ahora, pero ya sabes que me refería a cuando todo esto termine – si es que termina, me dije a mi misma - creo que deveriamos marcharnos a la mansión y comenzar a trazar el plan para visitar a princesa de los mares – le dije a Evan que todavía sostenía mi mano.



-,. Creo que eso es una muy buena idea – contestó sacando de su bolsillos mis runas doradas.



-. ¿De donde las cogiste? – pregunté enfadada.



-. Tu no tenias bolsillos en el vestido asique las tome de tu madre cuando os transportasteis aquí, sabia que querrías escaquearte de esto lo antes posible así que… - se escusó Evan con una sonrisa de niño bueno en su cara.



-. Estas perdonado. Llevame a casa, todavía tengo el impulso homicida de masacrar a todos – dije sinceramente mientras Evan abria el portal Owëd con dirección directa hacia el salón de la mansión Midnight.



Una vez llegamos a la mansión nos dimos cuenta de que nos habíamos dejado a Kaly y a Adam en el banquete, era increíble como nos habíamos despistado, pero en menos de cinco minutos Evan fue a buscarles y trajo a la vampisesa enojada de vuelta.



-. ¡Es increíble que os marchaseis sin mi! – me ladró Kaly indignadísima.



-. ¿y Adam? – pregunté a ambos.



-. Lo traerá la directora, estaba zampandose el pastel de boda como si no le dieramos de comer – dijo Evan mientras se quitaba la chaqueta y la corbata. No me había fijado hasta ese momento de lo lindo que se veía.



-. Sarah, ¿has averiguado donde tenemos que ir para localizar a la tia esta de lo mares? – pregunté a la hermana de Josh, que al parecer solo tenia ojos para Evan. Una sonrisa picara se deslizo por mi cara, quien iba a pensar que el gran mito de; “quienes se pelean se desean” era tan cierto como que existían los vampiros…



-. Si, ya esta solucionado – dijo aclarándose la garganta y sonrrojandose mientras me miraba y veía mi perpicaz sonrisa.



-. ¿Muy bien cuando y donde tenemos que ir? – dije en plan jefe.



-. Tenemos que ir a una isla llamada Beauchene, esta en las Maldivas, según tus apuntes del manuscrito Voynich, es el lugar perfecto para llamar a la princesa de los mares – dijo Josh enseñándome varios de mis folios garabateados.



-. Muy bien, solo vienen conmigo dos personas, ir mirando los cambios horarios para poder salir mañana como mucho tardar – dije mientras le cogía a Josh mis apuntes y subia a mi cuarto a quitarme el vestido y estudiar un poco más el manuscrito. La espada y la lira estaban resposando sobre mi cama, cuando las vi, un peso extraño dejo de aprisionarme el pecho, me habían dicho que no devia separame de las reliquias, no volveria hacerlo, me sentía mucho mejor y mas segura teniéndolas cerca.



Estube al menos una hora garabateando mas apuntes y desentrañando algunas cosas del manuscrito. No pensé en nada mas, pero mi paz fue interrumpida con unos golpes en mi puerta, o mejor dicho, en el plástico que había puesto en el agujero de la puerta. Evan entro a pesar de mi gruñido de disgusto.



-. Creo que tendríamos que hablar sobre nuestra noche de bodas – dijo Evan mientras se acercaba a la cama y se sentaba a mi lado. Lo fulmine con la mirada esperando que prosiguiera con su discursito – creo que deverias… bueno, creo que es el momento de que me mates – sus palabras fueron como un mazazo en mi estomago, no me esperaba eso y no pude mas que mirarle con horror.



-. No pienso matarte Evan, lo siento pero no podría vivir con eso, además no estamos seguros de que sea eso lo que haya que hacer, tu profecía contradice la mia – expliqué.



-. Puede que mi profecía se refiera a la otra vida – dijo Evan enfrentando mis ojos – tienes que hacer lo que sea necesario para destruir a Esteno, estamos perdidos si Shane o tu os unis a sus filas, estamos perdidos si tu no la derrotas como estas predestinada a hacer – dijo Evan agarrándome fuerte los hombros.


-. Esta bien, solo tengo que visitar a la princesa de los mares antes de adentrarme en los dominios de la Dama, antes de ir en su busca hare lo que tenga que hacer, pero todavía no…Evan tengo que mentalizarme…todavía no soy una asesina a sangre fría, y tampoco te puedo asegurar que sea capaz de matarte, no me presiones – le dije sintiendo como el dolor recorría mi cuerpo, la furia que anidaba en mí se revolvía cada vez mas furiosa y mas fuerte, tenia miedo de que se apoderara de mi, cada día era mas fuerte que yo, ninguno de mis amigos podía enterarse de lo cerca que me encontraba de mi transformación, tenia la ligera impresión que Adam no estaba allí con nosotros solo para ayudarnos, tenia la ligera certeza de que seria mi ejecutor, o al menos lo intentaría, si yo me transformaba en Furia.


-. Esta bien, tranquilízate y baja a tomar algo de sangre, no tiene muy buena cara – dijo Evan mientras me ayudaba a levantarme de la cama. Antes de salir del dormitorio me coloque a la espalda la vaina y la espada, la energía que desprendía calmaba el revuelo de mis emociones.

Capitulo 6





Cuando desperté estaba en la mansión metida en mi cama. Miré el reloj de mi muñeca y vi que había pasado un día entero desde el ataque de los Ibliseri. También me di cuenta que solo faltaban dos días para mi boda.

Salí de la cama y me vestí con los pantalones del chándal de SubMundo y una de mis sudaderas, cada día hacia menos frio, pero incluso durmiendo en la primera planta, justo encima del salón, donde la chimenea siempre estaba encendida, hacia demasiado frió para mí.

Baje las escaleras y me dirigí al salón, antes de entrar por la puerta un comentario hizo que me detuviera. No me gusta ser cotilla, pero en ese caso era necesario.



-. Dawn cada día esta peor – dijo Kaly con amargura.



-. Lo que hizo el otro día fue una locura, un suicidio – apuntó Evan.



-. Pero se cargo a treinta de esos monstruos – dijo la directora Black.



-. Mi hija jamás a cogido una espada – la voz de mi madre taladró mis oídos y me dejo de piedra. ¿Qué demonios hacia Loil allí?



-. Pues le puedo asegurar Señora Summer que es una maquina – dijo Evan orgulloso.



-. ¿No se supone que tu estabas en contra de lo que había hecho? – preguntó Josh con recochineo.



-. Sí, pero lo cortes no quita lo valiente, Dawn estuvo increíble con la espada – insistió Evan.



-. Tenemos que hablar con ella, seguramente la infelicidad en la que esta sumida es la causa de que no pudiera matar a los Ibliseri con su grito – dijo Victoria.



-. Ni siquiera los pudo paralizar – apuntó Adam – fue de lo mas extraño.



-. Es mas que probable que sea todo por lo mal que se siente – dijo la dulce Kaly – ¿no podemos hacer algo para que mejore? – pregunto preocupada.



-. Traerme a Shane – dije mientras entraba en el salón.



-. ¿estas despierta? – pregunto Josh.



-. ¿tu que crees? – le dije con una sonrisa - ¿Qué haces aquí mama?¿están todos bien en casa? – pregunté, aunque en realidad solo me interesaba saber si Marcus estaba bien, a Moira se la podían comer los Ibliseri, que yo no iba a mover un dedo para impedirlo.



-. Bueno… estoy aquí… por…. – dijo mirando a la directora en busca de apoyo.



-. Por la jodida boda – dije dándome cuenta de lo que pasaba.



-.¡No hables así! – me regañó mi madre – si, estoy aquí por la boda, te he traído el traje de novia – dijo mientras sonreía. No sabia si mis orejas habían empezado o no ha echar humo, pero a medida que lo pensaba me cabreaba mas.



-. Voy a ir en vaqueros – dije mientras me sentaba junto a Josh. Este me sonrió y choco mi mano contra la suya.



-. Esta es mi chica, siempre dijo que se casaria en vaqueros – dijo Josh divertido.



-. Casi lo hago recuerdas – dije mientras recordaba nuestra breve estancia en Las Vegas. Josh rememono el mismo momento y empezó a reírse como un loco.



-. ¿De que hablabais? – preguntaron mi madre y Evan.



-. Nada – contestamos Josh y yo al unísono.



Después de varios minutos de confusión mi madre, Victoria y Evan empezaron a hablarme de los preparativos y demás tonterías de la ceremonia. No escuche absolutamente nada, ni siquiera estaba pensando en otra cosa, mi mente estaba completamente el blanco. Llego un momento en el que me acorde que Homer Simpson hacia exactamente lo mismo y me reí.



-. ¿De que te ries ahora? – pregunto mi madre recelosa - ¿nos has escuchado? – preguntó está vez mas enfurecida.



-. Si, si lo que vosotros digáis esta bien, enseñame ese vestido – dije antes de que me siguieran interrogando.



-. No has escuchado nada verdad – dijo Evan en mi oído. Le sonreí y afirme con la cabeza.



-. Nada de nada – le susurré.



Mi madre me entrego un vestido ¿Blanco? Muy sencillo y de corte griego, me recordó mucho al que llevaban puesto las sibilas la noche anterior.



-. Es muy bonito mama, pero no podía haber sido negro o rojo… - dije intentando no ofenderle.



-. Te casaras de blanco como las hadas – ladró mi madre.



-. Si señor – dije poniéndome la mano en la cabeza a modo de saludo militar.



-. Estas un poco payasa hoy ¿no? – dijo Kaly mientras se descojonaba de risa.



-. Si, estoy en buena forma, me encuentro bien – y la verdad es que era cierto, no me había dado cuenta hasta ese momento pero por fin sentía que la pesadez que había llevado sobre la espalda desde que habían secuestrado a Shane se había aligerado. Luego recordé algo que no había comentado con nadie, una noticia que me había dado un halo de esperanza, gracias a esa buena nueva, el plomo de mi corazón pesaba menos, y aunque la noticia del consorte de Esteno me tenia mas que acojonada decidí que lo mejor era no pensar en ello ni contárselo a nadie. De pronto y porrazo la alegría subió por mi pecho haciendo que soltara un pequeño gritito.



- ¿pero que te pasa? – preguntaron todos los que estaban en la sala.



-. La pitia me dio una buena noticia – dije mirando a Evan – mi… - en un principio me quede cayada, la verdad es que me daba corte hablar de eso delante de mi madre – ¡Al carajo!, te entregue mi virtud a ti, cuando pagué mi apuesta – le dije a Evan que agrando los ojos en sorpresa.



-. No, nosotros no lo hicimos – negó éste.



-. La virtud antiguamente no era la virginidad, era… -otra vez se me subieron los colores – que me viste desnuda coño, eso es la virtud – aclaré mientras mi madre me fulminaba con la mirada y Victoria se ponía de pie y saltaba emocionada.



-. Eso es fantástico – decía la directora entre salto y salto, luego paró de sopetón y lanzo una mirada enfurecida a mi muñeca – pero también estas marcada por la maldición.



-. Si, bueno de eso ya charlaremos… ¿Cuándo es la boda? – dije para evitar que me crucificaran por mi estupidez de haber intentado localizar a Shane.



-. Pasado mañana, a las diez de la noche hay que estar en el salón de actos del consejo – dijo Victoria.



-. Muy bien, pues allí nos vernos – dije intentando aplazar mi angustia.



-. Yo vendré el día anterior y me llevare a Evan – dijo Victoria - ¿puedo hablar contigo a solas? – me preguntó para mi sorpresa. Ambas caminamos hacia la cocina. Black cerro la puerta y enfrento mi ojos.



-. ¿Qué ocurre? – pregunte sorprendida por la seriedad que mostraban sus ojos azules.



-. Corren rumores de que la Dama a matado a Shane y anoche recibí una noticia extraña de Boca de una sibila, algo relacionado con un hombre, un poderoso hombre que se aliará con la Dama Negra– me dijo de sopetón. Mis rodillas no me aguantaron y me derrumbe sobre una de las sillas de la cocina.



- ¿Cómo de fiables son esos rumores? – pregunté casi en un susurro, sabia que lo del hombre malo era una información muy fiable, solo esperaba que el resto no lo fuera, no podía ni pensar en que Shane estuviese muerto, esa no era una opción.



-. No estoy segura, quizás este haciendo circular esos rumores para que te cabrees – dijo mas convencida de lo que yo estaba – Shane es valioso, no creo que lo haya matado – me aseguró mientras se acercaba a mi y tomaba mi mano – debes intentar que se cumpla la profecía, tienes que alejarte de la maldición como si de la peste se tratase, ¿entiendes? – yo asentí con la cabeza – la otra noche una de las sibilas le profetizó un futuro incierto a Evan – me dijo dejándome sorprendida. No había tenido tiempo de hablar con él.



-. ¿Qué profecía? – pregunté intrigada y cada vez mas angustiada.



-. Habla de su unión sentimental con una hija de dios, no sé lo que significa, pero si él es el maldito y tienes que matarle todo eso no tiene sentido – dijo mientras pensaba – creo que una de las sibilas avisó a la Dama Negra de que os encontrabais allí y por eso os emboscaron.



-. ¿Esa profecía de Evan puede ser falsa? ¿Es posible que lo hayan hecho para desorientarme? – pregunté cada vez mas indecisa.



-. Es probable, solo quiero que lo tengas en cuenta, es imposible que la Dama supiera donde estabas, y no creo que ninguno de tus amigos sea el traidor, lo mas probable es que sea una sibila – apuntó enfadada. Lo del consorte de Esteno también podía ser un engaño para asustarme y preocuparme, estaba claro, por el momento no iba a pensar ni en la profecía de Evan, ni en la visión sobre el hombre malo, me iba a centrar en encontrar todas las reliquias necesarias para poder entrar en el reino de la Dama.



-. Lo tendré en cuenta – le dije un poco mas convencida.



Dicho eso ambas salimos al salón y nos reunimos con el resto. Adam y Kaly estaban charlando sobre cosas insustanciales, mi madre se miraba preocupada las manos que tenia sobre el regazo y Evan y Sarah se estaba peleando. Sus discusiones se estaban volviendo una pesadilla muy repetitiva ¿Por qué se odiaban tanto?



-. Quedan tres horas para el amanecer, Loil y yo nos vamos – dijo Victoria mientras se preparaba para abrir un portal.



-. Vendré el día de la boda – dijo mi madre revolviéndome el estomago. Me acerque a ella y la di un beso en la mejilla. No quería estar enfadada con nadie, sobretodo teniendo en cuenta que era probable que muriera en esta misión suicida.



-. Te quiero mama, dale un beso a Marcus – a mi madre se le iluminó la cara de felicidad y me devolvió el beso. Victoria y ella entraron por el portal y desaparecieron.



-. Cuéntame lo de la profecía – le dije a Evan interrumpiendo su discursion con Sarah.



-. Me dijo que cuando la luz volviera a brillar, una hija de dios y yo seriamos uno solo, que nuestro amor era importante – dijo sonrrojandose como un tonto.



-. Eso si no te tengo que matar… vamos digo yo – apunté sonriendo. Realmente no me sentía feliz, la posible muerte de Shane se había llevado toda mi recierte energía, volvia a estar otra vez sumida en el dolor y la perdida.



-. ¿Cuándo vamos a ir a ver a la princesa o lo que sea del mar? – pregunto Sarah – esta vez quiero ir contigo Dawn – apuntó fulminando a Evan con la mirada.



-. Esta bien, esta vez tu y Kaly sereis las que me acompañéis – dije.



-. ¡De eso nada! – dijo Evan – no vais a ir a ningún sitio sin un hombre – Las tres chicas le miramos con rabia en los ojos y él dio un paso atrás.



-. El próximo comentario machista te lo tragas – le dije fulminándolo otra vez con la mirada – te recuerdo que yo sola soy capaz de hacer frente a lo que se me ponga por delante, ellas seguramente también – ladré señalando a mis compañeras que asentían con la cabeza.



-. No has cambiado nada. Me alegro – dijo Josh que se reia – ¿comemos?



-. Si – dije mientras me dirigía a la cocina. Todos me siguieron entre risas y comentarios.



Comí algo de ternera y me bebí dos vasos de sangre, la verdad era que la sangre me proporcionaba mucha mas energía que la comida humana, pero no iba a dejar de comerla. El recuerdo de la sangre de Kaly pasaba de vez en cuando mi cabeza. Su sabroso aroma y sabor todavía hacían que me estremeciera.



Teníamos que dejar apartada a un lado nuestra misión hasta que terminase todo el rollo de la boda. Toda mi vida había mostrado a la gente lo que sentía en cada momento. Quería llegar al salón de actos de la corte vampiro y cargármelos a todos con un grito, quería fulminar y odiar a los seguidores de Esteno que estuvieran presente, pero algo en mi interior me dijo que no era buena idea, que no debía dejarle ver a mis enemigos mis debilidades ni mis miedos. Después de rumiar treinta veces la solución, decidí que lo mejor que podía hacer era presentarme en la boda como si fuera el mejor día de mi vida, aparentar ser la mujer mas feliz del mundo y joder de esa manera los planes de Esteno. Ella me conocía relativamente bien y estaba convencida de que iba a montar un buen pollo el día de la ceremonia, estaba segura de que podría atraparme en ese momento y no tener que esperar a que yo llegara a sus dóminos a plantarle cara. No pensaba darle ese gusto, mi actuación en la boda se iba a llevar un Oscar de la academia de cine.



Cuando terminamos de comer nos sentamos en el salón alrededor de la chimenea. No estaba participando demasiado en las conversaciones. Kaly, Josh y Adam charlaban animadamente y Evan y Sarah discutían también muy animadamente.



-. ¿chicos, por qué os odiáis tanto? – pregunté a la pareja que andaba discutiendo sobre un hechizo extraño que podían realizar los cazadores.



-. Es una cría insoportable y metomentodo – dijo Evan cruzándose de brazos. Le miré escéptica y levante una ceja.



-. Tu eres un viejo anticuado metomentodo, ¿Qué diferencia hay? – pregunté divertida mientras Sarah le miraba con la expresión que tantas veces había visto en la cara de su hermano : “ves como tenia razón, eso es lo que eres y punto”.



-. No te metas conmigo – me dijo lanzándome una de sus sonrisas rasgadas – es verdad que soy viejo, eso significa – dijo fulminando a Sarah con la mirada – que tengo mucha experiencia… ¿quieres que te la demuestre? – preguntó de forma caliente.



-. ¡Para el carro vampiro! Es mi hermana y es menor – dijo Josh levantándose del sofá.



-. Bueno, me quedan ocho meses para ser mayor de edad – aclaró Sarah de forma inocente. Todos la miramos pasmados. Ella rápidamente interpreto nuestras miradas – eso no significa que vaya a dejar que él me enseñe… quiero decir… que él .. bueno… que es un jodido vampiro que él nunca… - balbuceó. Evan la miraba divertido y arrogante, yo la saque del apuró recurriendo a mi gran habilidad de reirme de mis propios problemas.



-. Eso espero muñeca, porque este tio pasado mañana estará casado conmigo, y además es probable que en la noche de bodas le tenga que matar, ya sabes, por eso de tomar su vida – expliqué sin darle importancia mientras me sentaba en el sofá junto a Evan.



Después de que una pequeña tregua se instalara entre el vampiro y la cazadora todos seguimos reunidos charlando de cosas sin sentido y poco practicas. Mi cabeza no estaba junto a mi cuerpo, ni siquiera participaba en las conversaciones. Solo pensaba en Shane. El miedo a que estuviera muerto, solo era comprable con el miedo que tenia a que hubiese sido torturado y todavía estuviera vivo en algún cuarto oscuro recibiendo palizas y… no podía seguir pensando eso, la oscuridad que me llenaba el cuerpo deseaba salir y encargarse de todo, cuando pensaba en Shane, la sensación de angustia y dolor me hacían mucho mas vulnerable a la criatura que vivía dentro de mi alma.

Después de varias horas, todos nos fuimos a dormir a nuestras respectivas habitaciones.

Antes de meterme en mi cama decidí pasar a la habitación de Shane, nadie había tocado sus cosas, seguían igual que las había dejado. No había entrado allí desde que se lo habían llevado, pero ahora necesitaba algo, algo muy importante.

Me agache y abrí su maleta que estaba a los pies de la cama, saque de ella una camiseta roja con varias letras negras. La apreté fuerte contra mi cara. El dolor en el pecho y la angustia se apaciguaron cuando inunde mis pulmones con su esencia. La camiseta me hacía sentir que estábamos cerca, sus olor inundaba mi cuerpo y mis fosas nasales como si fuera una bálsamo, una crema especial para cubrir mi corazón herido. Decidí dormir con su camiseta, me fui a mi cuarto y me metí bajo las mantas mientras abrazaba la prenda como si fuera un osito de peluche.

Fue una gran idea dormir con la camiseta de Shane, los sueños y las pesadillas donde revivía su secuestro me dejaron descansar esa noche. No tuve sueños, ni desagradables ni agradables, solo tuve descanso.